martes, 13 de septiembre de 2016

La Serenísima despide y ATILRA Nacional no responde

El 11 de agosto el ministerio de trabajo dictó la conciliación obligatoria en el conflicto de Serenísima, que comenzó el lunes 8 cuando el trabajador despedido Federico Correa se encadenó a los portones del centro de distribución de la empresa en Burzaco.  De esta manera se intentó frenar una semana llena de bloqueos y solidaridad de cientos de trabajadores y delegados del parque industrial, que golpeó a una de las patronales más poderosas del país, comenzando a extenderse hacia el resto de los trabajadores de la zona.

El ministerio buscó enfriar el conflicto, apoyándose en la conducción de ATILRA Nacional, imponiendo un acuerdo que no lo retrotrajo al inicio -reincorporando, como hubiera correspondido, al compañero- sino que actuó sobre las medidas impulsadas por la CGT Lomas.  Aprovechando estas circunstancias, tomó la decisión de dejar afuera de la empresa a cuatro trabajadores del sector comedor, despidos que no fueron enfrentados por los dirigentes de ATILRA Nacional, que todavía no han dicho una sola palabra al respecto. (Leer todo)

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